Comentario:
Algunos recordamos la noticia tan
impactante que tuvo fecha el 22 de julio del 2011; un hombre de alrededor 32
años cometió un atentado en la ciudad de Oslo, capital del país escandinavo
Noruega y ese mismo día más tarde en la Isla de Utoya asesinando a más de 77
personas entre ellos jóvenes pertenecientes al Partido Laborista.
Es increíble ver como una simple persona
puede cometer tanta atrocidad, quitando vidas a diestra y siniestra.
Recuerdo haber escuchado sobre un atentado en
Oslo -claro podemos pensar que está muy lejos de nuestro país y que no importa,
pasa allá y que bueno que no pasa aquí, incluso si pasará aquí ni nos
mutaríamos pues es lamentable que estemos tan acostumbrados a este tipo de
noticias- y que habían fallecido muchas personas, mi reacción fue de asombro y
sobre todo preocupación pues mi mejor amiga es de Noruega y días antes me había
comentado que iría unos días a Oslo a pasar el fin de semana con su familia;
miles de pensamientos pasaron por mi cabeza, días después mi amiga se puso en
contacto conmigo, me comentaba que muchos de sus amigos habían muerto en
aquella isla y que simplemente no podía creer lo que había pasado en su país -país
que si de algo goza es de una tremenda seguridad y bienestar , entre otras
cosas-.
Hace unos días en algunos noticiarios y
periódicos tanto de nivel nacional como internacional se dio a conocer la
sentencia que el gobierno noruego había dado a este asesino; 21 años de prisión
era el veredicto final, lo cual muchos consideran como una sentencia absurda
pero recordemos que Noruega tiene una defensa por los derechos humanos mas
fuerte que cualquier otra, por eso la pena de muerte no era una opción.
Considero que un caso así debería de tener sus excepciones, quitar la vida de
personas jóvenes de una manera tan injusta e injustificada no se puede pasar
solo con 21 años de prisión.
Deltha Mayorga
No hay comentarios:
Publicar un comentario