MORELIA. Por segundo día consecutivo, la
escuela primaria federal de la comunidad de La Nueva Jerusalén de
Turicato, Michoacán, no pudo llevar a cabo el arranque del ciclo escolar
2012-2013, para más de 200 niños y jóvenes.
Este martes, de nueva cuenta uno de los grupos extremistas religiosos
impidió a los alumnos, a los padres de familia y maestros el paso a la
comunidad y a la casa particular habilitada como aula provisional, luego
de que en julio pasado fue destruido a mazazos el plantel de la escuela
Vicente Guerrero.
El secretario de Educación Pública, José Ángel Córdova Villalobos,
aseguró que el conflicto es un problema “local de fanatismo y de
radicalismo”, para el cual se requiere el diálogo y prudencia.
El funcionario indicó que hay que “ser prudentes, porque como ya es
fanatismo, ahí se puede caer en un riesgo de alta violencia y accidentes
que no queremos que pasen”.
El pasado 6 de julio, seguidores religiosos destruyeron con picos y
marros las instalaciones de las escuelas en donde se impartía educación
preescolar y primaria en la comunidad de Turicato. Esta demarcación,
creada hace más de dos décadas con tres mil habitantes, está dividida
entre los seguidores de un “obispo” —no reconocido como tal— llamado
Santiago Mayor, y otro católico, Martín de Tour.
Los que están del lado de este último se oponen a que los niños de sexto
grado tomen clases con los libros de texto avalados por la Secretaría
de Educación Pública, por contener apartados sobre educación y salud
sexual.
Conflicto sin visos de solución
Pese a las advertencias hechas el lunes pasado por el gobernador del
estado, Fausto Vallejo Figueroa, sobre aplicar la ley a quienes se
oponen al arranque de clases, nada se hizo ayer para retirar a los que
se oponen, mismos que forman cadenas humanas para impedir el ingreso a
las aulas.
El secretario de gobierno de Michoacán, Jesús Reyna García, declaró que
el conflicto es “un desacuerdo religioso”, que no tiene nada que ver con
la educación”. Esta versión fue desestimada por los padres de familia,
Albino Rojas Hernandez, Emiliano Juárez Damian y Hermenegildo Zeferino,
entre otros quienes señalan que los conflictos, si bien es cierto,
tienen origen religioso, “se acrecentaron hace cinco años”, cuando se
inauguró la escuela Vicente Guerrero, que imparte preescolar, primaria y
secundaria.
Y es que para ellos, en este ciclo escolar 2012-2013, saldría la primera
generación de educación primaria e iniciaría la primera de
telesecundaria, en donde comentan, los padres de familia “(ellos) tienen
miedo a que nos abran los ojos a que les digan a los niños y jóvenes
cómo funciona la sexualidad y por qué nadie puede tocar sus cuerpos sin
su consentimiento”.
Una persona que se identificó como el “padre” Luis, y dijo estar
designado “para atender a los medios”, dijo que “en la Nueva Jerusalén a
nadie se le impide la educación, pero quienes viven aquí saben que
tienen que respetar reglas e ir a la escuela que aquí tenemos”.
http://www.eluniversal.com.mx/estados/87373.html
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